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Siguieron su camino, pero la vida los volvió a unir, tres décadas después
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Guardó cartas de su amado por 30 años y ahora están juntos

Siguieron su camino, pero la vida los volvió a unir, tres décadas después

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Autor: Superchannel
27 de diciembre de 2017 a las 14:01 · 739 Vistas · 2 min de lectura

Siguieron su camino, pero la vida los volvió a unir, tres décadas después

Por: Agencias  Paraguay.- Una verdadera historia de amor, como quitada de una telenovela, es la que viven Graciela Esther Vera (51) y Nicolás Alegre, tras estar perdidamente enamorados unos 37 años. La historia se inició en Bella Vista, Itapúa, cuando eran chiquitos. A los 14 años, los tortolos ya se querían muchísimo, pero no podían aún dar rienda suelta a su amor. “Nuestras madres eran amigas, nacimos en el mismo barrio y crecimos juntos. Cuando tenía 14 ya nos queríamos”, dijo la mujer. Nico, caballeroso y romántico, eligió la poesía para enamorarla aún más. “No soporto tu indiferencia, ni aunque me mandes preso yo seguiré insistiendo porque te amo y te amaré siempre”, reza uno de los escritos de Alegre, allá por 1986. “Me gustaba mucho ese detalle, y consiguió robarme un piquito”, relató la doña. Pero así como quedaron guardadas las cartas, también quedaron guardados los recuerdos y sobretodo el amor. Graciela estuvo casada con otro hombre por 36 años, tuvo cuatro maravillosos hijos y hace 5 años se separó. Nicolás por su parte, fue a Argentina a probar suerte. Sin embargo la distancia y el tiempo no borraron los sentimientos. “Guardé todas sus cartas, una a una. No cabe duda que estamos destinados”, aseguró Vera. La enamorada contó que el amor revivió este año cuando él la contactó por Facebook. “Chateamos dos meses y nos reenamoramos. Me dijo que vendría a Paraguay a verme, pero me adelanté, me salió un trabajo y me fui a Argentina yo. Ya lo perdí una vez, no pienso perderlo ahora”, expresó emocionada. El reencuentro en el vecino país fue de lo más romántico: Él la esperó y se entrelazaron en un profundo abrazo. “Directamente nos fuimos a vivir juntos y disfrutar del amor”, detalló ña Esther. Graciela y Nicolás viven juntos en Argentina; él trabaja como constructor, pintor, electricista y ella, en una casa de familia. Cada momento salen de la rutina y aprovechan al máximo las décadas que se les perdió. Tras cuatro meses de reencontrarse volvieron a Paraguay a pasar las fiestas junto a sus familiares. “Esto es una señal. Me di cuenta que siempre le quise, ahora conocí la felicidad”, finalizó la enamorada mujer. Con Información de Extra

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