Los habitantes de la calle Estévez escucharon a Jackeline Cristina Palomo, de 26 años, tratando de huir de la casa de Hugo Ernesto Osorio Chávez.
Por: AFPÂ
El Salvador.- Los gritos de Jackeline Cristina Palomo, de 26 años, minutos antes de ser asesinada delataron a Hugo Osorio, y dejaron en evidencia a este expolicÃa que por años enterró a sus vÃctimas en su casa en El Salvador. Hasta ahora se han encontrado 18 cadáveres.
La noche del 7 de mayo, los habitantes de la calle Estévez, en Chalchuapa, unos 90 km al oeste de San Salvador, escucharon a Jackeline Cristina Palomo, de 26 años, tratando de huir de la casa de Hugo Ernesto Osorio Chávez, un hombre a quien sus vecinos consideraban una buena persona.
Osorio la recapturó y la mató con un fierro, dice la policÃa. Pero sus gritos le dieron voz a otras vÃctimas que no lograron pedir ayuda.
“Por medio de ella, que se fugó, dejó las huellas de sangre en la puerta de entrada del criminal este. Si no, esto hubiera seguidoâ€, dice José Cruz, abuelo de Jackeline.
En la casa, la policÃa encontró el cadáver de Jackeline y de su madre, Mirna. Y, cerca de una fosa, halló el cuerpo de Alexis, de 24 años y hermano de Jackeline, y de otro hombre.
‘’Estaba acostado en mi cama cuando a las 6 de la mañana llegó el auto de la policÃa (a avisar). No sabÃa nada de estoâ€, dice José.
Y cuenta que su familia pagó 7.000 dólares al hermano de Osorio, quien se dedicaba al tráfico de personas, para que llevara a Alexis a Estados Unidos. Pero el expolicÃa de 51 años los mató a todos, incluso a su propio hermano.
18 cadáveres
Según versiones de prensa, Osorio habrÃa tratado de confundirse entre los cadáveres. Pero luego admitió que tenÃa más vÃctimas en un terreno ubicado al frente de su casa, en unos cañaverales.
El presidente salvadoreño, Nayib Bukele, dijo el martes que el exagente ha “asesinado a varias personas, incluyendo a su hermanoâ€, cuyo cadáver era el cuarto hallado en la escena.
Según el ministro de Justicia y Seguridad, Gustavo Villatoro, de una fosa en la vivienda ya “se exhumaron 14 cadáveresâ€. Con los cuatro cuerpos encontrados durante la captura de Osorio, suman 18.
Pero versiones de prensa hablan incluso de hasta 40 cuerpos. Al menos una decena de cómplices de Osorio ya están presos, relacionados a la trata de personas. El exagente los ha delatado, entre crÃticas, por si ello podrÃa permitirle beneficios carcelarios.
Por su casa aparecen a diario personas, con foto en mano, con la esperanza de hallar allà a sus familiares desaparecidos.
La mayorÃa de los cuerpos son de mujeres
Telma MancÃa, de 55 años, llegó el jueves hasta Chalchuapa, en busca de su nieta Camila, de 17 años, quien desapareció el 15 de abril de 2020 en el noreste de San Salvador.
‘’Desde que desapareció no he tenido tranquilidad porque no puedo dormir por pensar qué le pasóâ€, confiesa Telma. “Quisiera encontrarla viva pero, si ya no está, tengo que buscarla para darle cristiana sepulturaâ€, agrega.
La mayorÃa de los cuerpos encontrados hasta ahora son de mujeres. Las imputaciones fiscales hablan de al menos 11 casos de feminicidios agravados.
En El Salvador, un paÃs con 6,7 millones de habitantes, se registraron 70 crÃmenes contra mujeres en 2020, y más de un centenar en 2019, según cifras oficiales.
Para los investigadores, Osorio es un “psicópata sexual†o incluso un “asesino serial†que hacÃa “cacerÃa†de sus vÃctimas en redes sociales ofreciendo trabajo o ayuda para migrar. Permanece recluido en el penal de máxima seguridad de Zacatecoluca, conocido como “Zacatrazâ€.
De piel trigueña, 1,70 m y complexión robusta, el llamado asesino de Chalchuapa entró a la PolicÃa en 1997 pero en 2005 fue separado de la institución tras ser acusado de abusar de una menor de edad. Purgó cárcel hasta 2011.
El dÃa de su captura, las autoridades encontraron en su vivienda una imagen de la Santa Muerte, velas y máscaras con las que se presume infundÃa terror a sus vÃctimas.
Esto hace suponer a Israel Ticas, criminólogo de la FiscalÃa, que practicaba “ritos“. El experto añade, además, que por la forma en que mataba a sus vÃctimas “es un tipo totalmente desquiciadoâ€.
Los desaparecidos
Para Jannet Aguilar, investigadora independiente que trabaja para fundaciones y agencias de la ONU y de la Unión Europea, la cantidad de desaparecidos en El Salvador pasa de 40.000 en los últimos 15 años.
Considera que el caso del expolicÃa se “inscribe en un proceso de instauración de una cultura de violencia extrema que se ha desnaturalizado y normalizado, favorecido por los niveles de impunidadâ€.
“El paÃs no tiene idea de la envergadura que este fenómeno (de los desaparecidos) ha alcanzado (…), en términos que se ha ocultado, se han enmascaradoâ€, lamenta Aguilar.