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Bajo el Ártico se esconde la mayor reserva de hidrocarburos del mundo, un 13% del petróleo y el 30% del gas del planeta.
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Putin se lanza a la conquista del gran tesoro del Ártico

Bajo el Ártico se esconde la mayor reserva de hidrocarburos del mundo, un 13% del petróleo y el 30% del gas del planeta.

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Autor: Superchannel
22 de agosto de 2016 a las 10:55 · 931 Vistas · 2 min de lectura

Bajo el Ártico se esconde la mayor reserva de hidrocarburos del mundo, un 13% del petróleo y el 30% del gas del planeta.

Por: Agencias Rusia.- Bajo el Ártico se esconde la mayor reserva de hidrocarburos del mundo, un 13% del petróleo y el 30% del gas del planeta. No es una extracción barata, por las condiciones y la profundidad, pero el deshielo por el calentamiento global ayuda y Putin ve la región como la joya de la corona, la garantía de continuidad a largo plazo de su modelo económico de país, sustentado en la exportación de energía. Un modelo que estos días hace aguas, por los bajos precios, pero en el que el presidente no ha dejado de creer o al que, por ahora, no parece tener alternativa. Tras la última reunión de la OPEP, en la que no hubo acuerdo para reducir la producción y forzar una subida de precios, Alexander Novak, ministro de Energía, se vanaglorió de que Rusia, a diferencia de otros países, tiene todavía margen de maniobra por ser, junto a Arabia Saudí, el país con un coste de extracción más bajo, por debajo de 10 dólares por barril, y porque cuando se agote en Siberia, donde hay yacimientos ya muy veteranos, aún quedará el Ártico. “Es una segunda Siberia Occidental, estimamos las reservas en unos 100 mil millones de toneladas de combustible convencional, la mayoría gas”, explica Alexéi Kontoróvich, del Instituto de Geología de Siberia. En el Ártico, Rusia busca también el control sobre caladeros de pesca y el desarrollo de la ruta naviera del Norte, para erigirse en alternativa al canal de Suez y conectar Asia con Europa. Por estas posibilidades económicas, la región, otrora olvidada, goza de mención especial en la nueva estrategia militar rusa y de un mando específico, con sede en Severomorsk, dentro de la estructura del Ejército. Moscú está modernizando y aumentando su despliegue militar en la costa norte del país así como en los archipiélagos periféricos del Ártico, incluyendo la construcción de nuevas bases y renovando las que heredó de la URSS, un total de 12, algunas ya están operativas y el resto deben estarlo en los próximos meses. Entre esas bases hay estaciones de búsqueda y rescate, cuarteles, puertos militares y aeródromos. El objetivo es garantizar, pese a la dureza climatológica, una presencia permanente de tropas durante todo el año. Como muestra de la importancia que concede de la región, Moscú desplegó hace unos meses en el archipiélago de Nueva Zembla sus potentes sistemas móviles S-400 para misiles de medio y largo alcance, movimiento que justificó «para defender el espacio aéreo». Como parte también de la estrategia, la industria militar del país está produciendo armamento y uniformes específicos para el Ártico, aunque la prioridad, dado el tamaño del territorio a cubrir, es el transporte y la movilidad, para lo que ha desarrollado y puesto recientemente en servicio nuevos todoterrenos oruga, motonieves con asientos térmicos o el helicóptero Mi-8AMTSh, con una autonomía de vuelo de mil 300 kilómetros y operativo por debajo de los 40 bajo cero. “No lo escondemos a nadie, estamos modernizando nuestro despliegue militar para guardar las fronteras”, explica el ministro de Defensa, Serguéi Shoigú.

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