No podrÃamos nombrar, ni aunque quisiéramos, todas las veces que nos han conquistado Barack
Por AgenciasÂ
Estados Unidos.- Les vamos a echar de menos, eso es una realidad. IdeologÃas aparte, esta pareja no es como las demás y lo han demostrado con infinidad de gestos espontáneos durante ocho años como presidente y primera dama de Estados Unidos respectivamente. Tan pronto se atreven a coordinar sus looks en una cena de Estado como se lanzan a bailar Thriller en pleno Halloween.
No podrÃamos nombrar, ni aunque quisiéramos, todas las veces que nos han conquistado (Barack haciendo historia como primer presidente negro de EU, Michelle dándolo todo en el Carpool Karaoke de James Corden, Barack cantando el Cumpleaños Feliz a su hija Malia, Michelle llevando el Girl Power a su máxima esencia con un discurso sin fisuras…).
Por eso, con los dÃas contados en la Casa Blanca y Donald y Melania Trump deseando tomar el relevo, internet se ha puesto nostálgico. E intuimos que, cuanto más se acerque enero de 2017, más se acentuará este sentimiento.
La nostalgia ha venido en forma de capturas nupciales, las de Barack y Michelle Obama por supuesto. CorrÃa el año 1992 y contraÃan matrimonio sin ni siquiera plantearse que su futuro les deparaba dos hijas (Sasha y Malia), hacer historia y despuntar en las encuestas como dos de las personas más admiradas del planeta Tierra. Ahora, 24 años después del enlace, los usuarios de Twitter han decidido que es buen momento para rememorar las fotografÃas de su boda y sumar un nuevo motivo a esa lista de 'Motivos por los que no son como los demás'. ¿Quién quiere a Brangelina teniéndoles a ellos? ¿En serio, quién?
Las instantáneas, en blanco y negro, que llevan dÃas circulando por internet proporcionan una idea bastante exacta de cómo fue su boda y, lo que es más importante, de cuál era el arma secreta que años más tarde nos harÃa darles nuestro propio "sÃ, quiero": esa imagen cercana y familiar. Él con el habitual chaqué; ella con un traje de escote off-the-shoulders (si es que ya entonces era toda una adelantada a su tiempo). Y ambos, en una captura que lo dice todo: juntos, felices y relajados tras una larga noche de baile (¿bailarÃan Thriller?).

