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Krugman considera que la mayoría de estadounidenses se opone a la política migratoria de Trump y que los demócratas deberían hacer eco
Estados Unidos

Ante brutalidad de ICE, resurge decencia en EU, dice Krugman

Krugman considera que la mayoría de estadounidenses se opone a la política migratoria de Trump y que los demócratas deberían hacer eco

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Autor: Agencias
08 de febrero de 2026 a las 00:43 · 222 Vistas · 2 min de lectura

Por: Agencias Reforma

Minneapolis Estados Unidos; 8 de febrero.- El economista y nobel de Economía Paul Krugman considera que, pese al cinismo político y la polarización, una mayoría de estadounidenses reacciona ante abusos claros de poder, como ocurre con la política migratoria implementada por la administración Trump.

En su artículo “La decencia estadounidense aún vive”, publicado este viernes 6 de febrero de 2026, Krugman argumenta que la respuesta social contra las políticas migratorias de Donald Trump demuestra que la indignación moral también puede movilizar políticamente a la ciudadanía.

El economista parte de la premisa de que el votante promedio no piensa en términos ideológicos ni domina los detalles de las políticas públicas, lo que lo hace vulnerable a narrativas engañosas, como el aumento de la delincuencia cuando hay datos que indican lo contrario. Sin embargo, aclara, reconocer ese realismo político no implica asumir una visión “cínica o nihilista” del electorado.

“Sí, los estadounidenses siguen considerando la economía como el asunto político más importante. Pero la indignación moral por la brutalidad de la administración Trump (y su corrupción, pero ese es tema para otra publicación) ha cobrado fuerza política en los últimos dos meses”.

“Hubo una resistencia considerable a los intentos del ICE de intimidar a Los Ángeles y Chicago. Pero la respuesta desde que comenzó la invasión de Minneapolis (y ahora de todo Minnesota) en diciembre ha sido de otro nivel: un levantamiento masivo no violento que recuerda al movimiento por los derechos civiles de la década de 1960 y a las revoluciones de colores del antiguo imperio soviético”, describe Krugman.

Citando datos de la MPR News, la radio pública de Minnesota, destaca que casi 30 mil habitantes de ese estado han recibido capacitación como observadores constitucionales, y otros 6 mil voluntarios se han registrado para repartir alimentos, llevar a familias en situación de riesgo, etc. “Este activismo requiere mucho tiempo, es agotador y peligroso . Sin embargo, un gran número de estadounidenses comunes están dispuestos a hacerlo”, resalta.

“Las cámaras de los celulares y los silbatos no pueden detener por completo la brutalidad y la anarquía del ICE. Por alguna razón, me preocupan especialmente las historias de los numerosos autos encontrados abandonados en medio de la calle, con las ventanas rotas y sus ocupantes obviamente secuestrados.

“Pero la resistencia está generando problemas y una profunda frustración entre los matones enmascarados, quienes han sido filmados repetidamente apuntando con armas a ciudadanos que no hacen nada más que observarlos. Y el público no está del lado de los matones”, resalta el Nobel de Economía.

El artículo señala que, tras la derrota demócrata en 2024, muchos líderes de ese partido evitaron confrontar directamente las políticas migratorias de Trump, concentrándose en la economía y en el costo de vida, pero que las cosas han cambiado y es momento para que muchos de ellos asuman otra postura.

Para Krugman, la conclusión es clara: “La mayoría de los estadounidenses son personas decentes. Les disgusta profundamente ver la represión brutal en sus comunidades, incluso si la mayoría de las víctimas de esta brutalidad son de piel morena”.

“Y los demócratas deberían, incluso por cinismo político -aunque espero que sea más que eso- honrar esta decencia oponiéndose a la brutal anarquía de la administración Trump. Claro que deberían seguir hablando de la economía. Pero las políticas migratorias de Trump ya no deberían verse como una distracción de los problemas cotidianos. Se han convertido en un importante motor de la oposición a su régimen”.

Aunque advierte que Trump podría intentar modificar su discurso económico o apropiarse de algunas ideas populares, el odio y la brutalidad hacia los inmigrantes forman parte central de su identidad política.

En ese sentido, concluye Krugman, la guerra contra los inmigrantes se ha convertido en una guerra contra la decencia del pueblo estadounidense, y negarse a tomar partido sería “estúpido e inmoral”.

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