Por: Grupo Zócalo
Sinaloa.- Los trabajos de rescate de tres mineros atrapados en mina en Sinaloa suman nueve días y se ha complicado por el exceso de agua, lodo y un riesgo de colapso en la zona, de acuerdo con autoridades.
El 25 de marzo se registró un derrumbe en la mina Santa Fe, en el Municipio de El Rosario, que dejó a cuatro trabajadores bajo tierra.
Uno fue rescatado con vida tras más de 100 horas de labores, pero otros tres siguen desaparecidos.
Brigadas federales, estatales y especialistas mineros rediseñan la operación por el peligro dentro de la galería. El accidente en la mina Santa Fe, en la localidad de Chele, se ha convertido en una carrera contrarreloj para las autoridades y las familias presentes en las inmediaciones de la zona cero.
De acuerdo con fuentes locales, la presa de jales se vino abajo y provocó la ruptura de una geomembrana, con lo que agua, lodo y sedimentos invadieron galerías subterráneas donde laboraban mineros.
Desde entonces, el Gobierno federal mantiene un puesto de mando unificado para localizar a los tres trabajadores que siguen atrapados.
La mina es operada por Industrial Minera Sinaloa S.A. de C.V. (IMSSA) y está ubicada en la zona serrana del sur de Sinaloa, en el camino a la sindicatura de Cacalotán.
De acuerdo con la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, la operación de rescate se concentra en garantizar la estabilidad estructural del yacimiento, tras detectarse un tapón natural de rezaga y lodo con riesgo de colapso.
Bajo recomendaciones de especialistas de la CFE, se inició la construcción de un tapón definitivo de concreto de cinco metros, anclado al terreno y diseñado para resistir la presión hidráulica acumulada dentro de la mina.
La obra, que ya alcanza un avance cercano al 50 por ciento, se ejecuta en cinco fases técnicas, una es la limpieza -ya concluida-, anclaje, armado, cimbrado e inyección de concreto, esta última en proceso bajo supervisión directa.
En paralelo, las brigadas avanzan en la remoción de jales, con un progreso acumulado de 129 metros, incluidos 30 metros sólo en la última jornada.
Para acelerar los tiempos, se indicó, el material extraído se deposita en puntos estratégicos dentro de la mina, evitando traslados constantes a superficie y permitiendo mantener un flujo continuo de trabajo. Estas maniobras buscan despejar accesos y reducir la presión interna que compromete la estabilidad del terreno.
De forma complementaria, se ejecutan barrenos de exploración para evaluar las condiciones del frente de trabajo, así como labores de canalización de agua subterránea hacia zonas controladas dentro de la mina.
Al mismo tiempo, se mantiene un sistema de bombeo permanente hacia el exterior, reforzado con nuevas líneas de energía para sostener la operación.
En conjunto, estas acciones técnicas, realizadas por más de 300 elementos, apuntan a contener el riesgo hidráulico y estructural antes de avanzar hacia la localización de los tres mineros atrapados.
El único trabajador identificado públicamente hasta ahora es José Alejandro Cástulo Colín, de 44 años, originario de Angangueo, Michoacán, quien fue localizado y extraído con vida la madrugada del 30 de marzo, a las 00:25 horas, luego de permanecer atrapado por más de 100 horas.
madpf